¿Cómo podemos enseñar en un ámbito que no le quite al niño su
alegría natural de vivir, que no desaliente su curiosidad, que no menoscabe la seguridad en sí mismo, su
individualidad y el sentido de su propio valor y el valor de los demás?
En
contacto con la naturaleza y a través de propuestas lúdicas innovadoras, el
niño amplía y profundiza su proceso educativo, propiciando un crecimiento
personal y grupal que implica, entiende y atiende de manera armónica e
integrada los distintos ámbitos de su desarrollo (emocional, espiritual, mental
y físico)
Con
modalidad de talleres para niños de 3
a 10 años, se inicia este proyecto, complementario y
paralelo a la educación formal.
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